En las casas de los novios, los momentos antes de la boda cuando se preparan para el gran día se dan momentos muy especiales. Todas las parejas me preguntan sin voy a grabar o fotografiar a las casas y es un tema que me gustaría explicar con tranquilidad para que se entienda bien.


La respuesta corta sería «depende» ¿De que depende? De varias cosas.


En primer lugar depende de donde estén situadas, si por ejemplo cada una está situada en una punta de Sevilla sin aparcamiento o en pueblos diferentes y posteriormente la ceremonia también esta lejos se convierte en una Odisea hacer mi trabajo bien.


El riesgo de no llegar. Por suerte nunca me ha pasado, aunque si que he estado cerca. Conducir fines de semana por una gran ciudad con hora justa y atascos por todos lados o confiar en que un servicio de transporte como Uber no falle y sea puntual es dejar demasiado al azar para un día tan importante ¿No crees?


La presión sobre los profesionales es muy grande cuando tienes que despertarte 6 horas antes de la ceremonia e ir corriendo de un sitio para otro rezando para que ningún despistado se salte el Stop y te fastidie el día. Alguna vez me ha pasado que he llegado literalmente corriendo al destino, imagínate mi buen pulso con la cámara después de correr los 400m obstáculos. Lo que esta claro es que la calidad de las imágenes recogidas se resiente.


Pregúntate ¿Realmente merece la pena? Muchas veces llegamos a casa del novio y nos encontramos con pisos antiguos sin apenas luz natural, el resto de familiares están en pijama o aún no han llegado. Después de salir dos horas antes y hacer que el novio se vista con mucha antelación para que nos dé tiempo a hacer las dos casas, lo que conseguimos son momentos bastante pobres. Y claro, como estaba en el pack del día de la boda «esta to pagao» ¿Quién no iba a quererlo?


En resumen. Si está todo en la misma hacienda o muy cerca, lo podría hacer todo si los novios lo creen conveniente. En todos los demás casos habría que estudiar cada situación.